Vas por los pueblos y te encuentras casas cerradas a cal canto, algunos dueños se han ido para siempre y otros se han ido quizás para no volver nunca. Los buzones siguen pidiendo cartas de amor, de amistad, felicitaciones, sorpresas, invitaciones, algo que no sean facturas o "facebook" . Siguen vacíos ya que nadie nos escribe para contarnos su día a día, para felicitarnos el cumpleaños, la navidad o simplemente nuestras utopías de cada día. Las piedras se caen porque no hay manos que las sepa o quiera volver a colocar, el espíritu de nuestros pueblos no se está muriendo, lo están matando, la agonía es tan lenta que no sé si me da pena o es miedo lo que siento. A los políticos se les llena la boca con la España vacía, la España vaciada, pero señores y señoras les recuerdo que ustedes tienen culpa de ello, con sus absurdas normas y leyes que solo cumplimos los de a pie, algo así como si tienes un puñado de gallinas en un corral, un burro y dos ovejas, ya se consider...